La prehistoria y el sexo

Las evidencias gráficas y arqueológicas que permiten aventurar como entendían la sexualidad nuestros ancestros en la Prehistoria son escasas. Se ha dado mucha importancia a la información etnográfica, valorándose más desde un punto de vista sociológico y antropológico que biológico. El arte rupestre permite descubrir cómo el hombre y la mujer de la Prehistoria han plasmado en sus obras los sentimientos, especialmente sus sentimientos más íntimos: lo sexual. Existen ejemplos de prácticas sexuales como el beso, el abrazo, el coito, la masturbación. Algunas representaciones tienen un carácter profundamente erótico y nos hablan de la forma que tenían estos hombres y mujeres de entender su propia sexualidad. El arte parietal y mobiliar constituye, por tanto, un reflejo excelente de su manera de pensar y de la evolución del sentimiento sexual a lo largo del Paleolítico superior.

Representaciones de figuras masculinas en las que el falo erecto es la característica más visible de la virilidad.

durante el coito.
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